Según el Colegio Nacional de Ópticos, se trata de una patología que padece el 1,5% de la población. La luz que desprenden las televisiones, los flashes de las cámaras fotográficas, la luz de las discotecas… todas ellas provocan una fotosensibilidad que pueden conducir a migrañas, mareos y, en el peor de los casos, hasta episodios de epilepsia.

Durante el día recibimos una infinita cantidad de estímulos visuales. Información que reciben nuestros ojos y que, muchas veces, ni somos conscientes que percibimos. Sin embargo, hay un pequeño porcentaje de la población que es especialmente sensible con dichos estímulos. Padecer fotosensibilidad visual extrema puede provocar que, simplemente, el paciente sufra ciertas molestias cuando sus ojos perciben, por ejemplo, el flash de una cámara fotográfica o la luz de una discoteca.

Esta patología pese a tratarse de fotosensibilidad recibida por estímulos visuales, está estrechamente relacionada con la neurología ya que se debe tener presente que ciertos episodios de epilepsia son consecuencia de esta patología. Según la Sociedad Española de Neurología, se debe prestar especial atención a los niños ya que, debido a que reciben sus primeras sensaciones, estas crisis se suelen iniciar a los cinco años y se agudizan durante la adolescencia. Sin embargo,  

¿Disponemos de normativa que regula el contenido audiovisual?

La respuesta es no. Tan sólo países como Reino Unido y Japón tienen aprobada una normativa relacionada al contenido audiovisual permitido para evitar la emisión de este tipo de estímulos. Sin embargo, estas restricciones solamente están presentes en los contenidos audiovisuales como películas, programas de televisión y anuncios. Deben respetar premisas como evitar el uso de destellos rojos o las imágenes no deben tener más de tres flashes en un frame. Medidas que hacen que las imágenes que recibe el usuario sean más seguras.

Consejos a seguir

- Descansos frecuentes ante la recepción de estímulos visuales. Cada hora que estamos delante del ordenador o televisión intentar descansar entre cinco y diez minutos.

- Mantenerse alejado de la pantalla, como mínimo, más de un metro.

- Oscurecer la luminosidad de la pantalla.

- No recibir estos estímulos visuales a oscuras.

Si tienes más dudas respecto a este tema o consideras que alguien de tu familia podéis padecer dicha patología puedes visitar tu tienda Ópticas Florida o pedir cita previa aquí.